MUSEU BLAU.

Jacques Herzog & Pierre De Meuron.

Barcelona, España.

La reconversión en museo que el dúo de arquitectos suizos ha hecho del antiguo Edifici Fòrum ha cambiado por completo la dimensión y significación de este gran espacio público a los pies del Mediterráneo. Un gran triángulo equilátero de 9.000 m2 que pone el acento en el azul jugando con una naturaleza artificial de fondo marino. Fiel al principio de “reconquista de la ciudad para devolver la arquitectura a la gente” que impera en todas las obras de la firma suiza, este edificio recupera su razón de ser: un gran espacio público destinado al ocio y a la divulgación científica. Para Jaques Herzog y Pierre de Meuron, galardonados con el Premio Pritzker en 2001, la arquitectura “tiene que abrir huecos para que los espacios sean públicos”.

Con sede en Basilea y delegaciones en las principales ciudades del mundo (Hamburgo, Nueva York, Londres, Madrid…), su despacho ha firmado edificios que se han convertido en auténticos tótems de la arquitectura del siglo XXI, como la Tate Modern de Londres, el Estadio Olímpico de Pekín o el Caixa Fórum de Madrid. Maestros de la experimentación, sus proyectos buscan huir de la rutina y “probar diferentes cosas”, pero con sentido y sensibilidad; “no nos gusta jugar por jugar, en arquitectura las cosas tienen que tener un sentido”, sentencia Herzog. Sus obras son el ejemplo perfecto de una arquitectura económica y precisa que parece estar hecha a medida cuyo resultado es lo que ellos definen como “edificios sastre”. Precisamente por esto, ellos mismos han sido los encargados de desarrollar el diseño museográfico y la adaptación de los espacios del rebautizado Museu Blau.